El Dr. Izquierdo Ayuso, Jefe de la Unidad de EM del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, aborda en este artículo la cuestión de si la EM es una enfermedad hereditaria, señalando que no lo es, aunque existe una predisposición genética que no basta por sí sola, sino que exige que se den una serie de factores concurrentes.
Dr. Guillermo Izquierdo Ayuso
Presidente del Consejo Médico Asesor de AEDEM-COCEMFE.
Jefe de la Unidad de EM del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla.
A menudo, mis pacientes me preguntan si la Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad hereditaria. Siempre les contesto que no lo es, pero que existe una predisposición genética a padecer la enfermedad, y que es mayor en los familiares de los enfermos que en el resto de las personas y esta predisposición se incrementa en intensidad a medida que el parentesco es más cercano1.
Esta predisposición genética, que puede resultar incómoda para los familiares de los pacientes, tiene una parte positiva que vamos a comentar.El genoma humano está compuesto de genes van a determinar el comportamiento de todos los mecanismos de funcionamiento de los seres vivos, mecanismos que al alterarse pueden dar lugar a enfermedades diferentes entre las que se encuentran las enfermedades neurológicas y las autoinmunes. La EM es un paradigma de enfermedades inflamatoria e inmunológica en un principio y posteriormente degenerativa2.
Los primeros intentos de relacionar la EM con marcadores genéticos llevó a la detección de un grupo de marcadores muy potentes en una región muy relacionada con la inmunidad (locus HLA). Los siguientes intentos de detección de otros marcadores están resultando mucho mas trabajosos, pero se están encontrando locus que se encuentran mucho mas frecuentemente en pacientes que en personas que no padecen la enfermedad (controles sanos).
Se está planteando que los pacientes de EM necesitan la presencia de predisposiciones genéticas puntuales, que por si solas no producirían la enfermedad pero sí, si se asocian en un mismo individuo. Recientemente se están intentado hacer estudios epistáticos o de interacción de genes en distintas enfermedades, algunas de ellas neurológicas. Estos estudios podrían detectar que una determinada asociación de genes pueda ser capaz de facilitar o producir la enfermedad, en este caso la EM.
La idea es relativamente sencilla si pensamos por ejemplo que un gen facilitaría la inflamación y otro podría ayudar a la falta de control de mecanismos diferentes que conducirían a destrucción celular o tisular. Probablemente dos genes no sean suficientes y se requieran más, pero se están haciendo ya, y nosotros trabajamos en este tema, estudios con 2 genes que pueden orientar hacia mecanismos aún desconocidos, o avalar los ya vislumbrados en la actualidad.
Lo que pretendemos con estos estudios es confirmar posibles mecanismos que desencadenen la enfermedad, o fases de ésta. Recientemente nuestro grupo3 ha confirmado la intervención de la encima PARP-1 (poly(ADP-ribose) polymerase 1) en la facilitación de la progresión de la EM. Si esto se confirma sería posible utilizar esta encima como diana terapéutica para evitar la progresión de la EM, y evitar la aparición de las formas secundarias progresivas. Por tanto, pretendemos encontrar mecanismos que si los neutralizamos evitaríamos la progresión de la enfermedad una vez que los brotes se han controlado.
La posibilidad de encontrar genes nuevos, de mecanismos aún no conocidos, relacionados con la EM es también una posibilidad muy atractiva que puede aparecer tras la realización de estos estudios.No se debe olvidar que no conocemos aún la causa de la EM, y ésta debe estar relacionada sin duda con los mecanismos que son controlados por genes. Por ello la presencia de marcadores genéticos puede ser la clave para detectar la causa final de la enfermedad o en su defecto, los mecanismos clave cuyo control puede ayudarnos a tratar la enfermedad.
La buena noticia es que hoy podemos analizar millones de genes en un solo análisis, en miles de pacientes y estudiar esta información mediante la utilización de potentes ordenadores que usan programas muy sofisticados, capaces de detectar pequeñas variaciones en la distribución de los genes, información que nos puede dar pistas para conocer la causa o causas de la enfermedad o por lo menos la posibilidad de realizar nuevos ensayos clínicos de tratamientos que permitan controlar la EM.
1 .- Ebers GC. Genetics and multiple sclerosis: an overview. Ann Neurol. 1994;36 Suppl:S12-4.
2 .- Compston, A. & Coles, A. Multiple sclerosis. Lancet 2008, 372, 1502–1517 .
3 .- Farez MF, Quintana FJ, Gandhi R, Izquierdo G, Lucas M, Weiner HL. Toll-like receptor 2 and poly(ADP-ribose) polymerase 1 promote central nervous system neuroinflammation in progressive EAE. Nat Immunol. 2009 Sep;10(9):958-64.

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